viernes, 14 de octubre de 2016

Isadora Duncan

     A los diez años de edad abandonó la escuela para impartir clases de danza y contribuir a los gastos de la familia. Sus padres se divorciaron y su madre debió ser una figura extravagante para la época: independiente, aferrada a los hijos y sin fe religiosa. Aborrecía los convencionalismos. 

     Su debut profesional fue en 1899 en Chicago. Se trasladó con su familia a Inglaterra; y algunos años después comenzó a realizar giras por Europa y Estados Unidos, dando recitales de danza; y estableciendo escuelas cerca de Berlín en 1904, en París en 1914 y en Moscú en 1921.

     Los movimientos libres y fluidos que expresaban emociones internas, eran características de su danza. Le encantaban los cánones de belleza de la antigua Grecia. Nunca le gustó usar zapatillas, ya que prefería danzar descalza, desnuda con una túnica transparente y su largo cabello suelto, para poder sentirse libre. Isadora buscaba transmitir el amor a la naturaleza y a la vida a través del movimiento y el baile. Al pasar el tiempo ésta tuvo tan gran acogida que hasta la llamaban la ninfa. Fue considerada como la precursora de la danza moderna.
     Su vida personal fue trágica. En 1913 perdió a sus dos hijos en un accidente automovilístico. En 1922 contrajo matrimonio con el poeta ruso Sergei Esenin, pero poco tiempo después se separaron, y alcoholizado, Sergei se suicidó. La Duncan estuvo sumida en la pobreza durante muchos años. Hizo una última aparición en París pero resultó un rotundo
fracaso. 
     Isadora Duncan falleció estrangulada accidentalmente al enredarse su largo foulard en las llantas del descapotable que conducía por el Paseo de los Ingleses de Niza.

Isadora Duncan danzando

No hay comentarios:

Publicar un comentario